Una veintena de profesores de la Universidad de Sevilla han participado en el primer trasplante intestinal realizado en la comunidad autónoma andaluza, un hito histórico de la sanidad en Andalucía, una intervención de extraordinaria complejidad, que sitúa al Hospital Virgen del Rocío entre los escasos centros del mundo capacitados para desarrollar este procedimiento.
El logro convierte al hospital en el tercer centro de España autorizado para llevar a cabo este tipo de trasplantes, que solo se realizan de forma habitual en una veintena de países y en alrededor de 55 hospitales a escala global. Este éxito representa también un ejemplo del impacto social de la transferencia de conocimiento y de las mejoras tangibles para la calidad de vida de las personas que ofrece la formación especializada, la investigación aplicada y la innovación clínica, así como la colaboración entre la universidad y el sistema sanitario público.
La intervención se realizó a Concha, una paciente que había permanecido durante catorce años dependiendo de nutrición intravenosa debido a un fallo intestinal irreversible. Tras el trasplante, la paciente ha recuperado la capacidad de alimentarse por vía oral y ha podido regresar a su domicilio, evidenciando el impacto clínico y humano de este avance médico. Más allá del éxito asistencial, este acontecimiento pone de relieve la estrecha relación entre la actividad hospitalaria, la investigación biomédica y la formación universitaria, desde una visión multidisciplinar.
El proyecto de Trasplante Intestinal y Multivisceral ha sido liderado en el hospital sevillano desde hace más de 10 años por Javier Padillo, profesor de Cirugía y jefe de Cirugía General del Virgen del Rocío. Junto a Jose María Álamo, profesor Asociado de Cirugía de la US, desarrollaron sendas estancias en centros quirúrgicos referentes en Estados Unidos, para poner a punto la técnica y el programa. Ambos han estado trabajando durante estos años con la Coordinación de Trasplante que dirige Manuela Cid para la puesta a punto. En paralelo, profesionales del Servicio de Endocrinología y Nutrición liderados por los profesores Alfonso Soto y Pedro Pablo García Luna, implementaron la base de los aspectos nutricionales con estancias en Manchester de Pilar Serrano y Jose Luis Pereira. En el equipo multidisciplinar han participado también profesores del Servicio de Enfermedades Infecciosas liderados por Miguel Cisneros, profesor de la Facultad de Medicina, que junto a Elisa Cordero, promovieron estancias en la Universidad de Miami para profundizar en la materia. Profesionales del área de Anatomía Patológica, como Juanjo Borrero, dirigido por el profesor Enrique de Álava, Aparato Digestivo con los profesores Ángeles Pizarro y Manuel Romero, Anestesiología o Inmunología, con Francisca González Escribano a la cabeza, han desarrollado también estancias en centros internacionales. Relevante también la participación de profesores del área de Cuidados Intensivos que junto a la experiencia de Paco Porras llevaron el peso de la paciente en los críticos días tras el trasplante.
La compleja intervención quirúrgica, que duró más de 15 horas desde que se inició la llamada de la donación, contó, además de con Padillo y Álamo, con la participación de los siete profesores de la US que participan también en el trasplante hepático coordinado por Miguel Angel Gómez, de Cirugía.
Se trata pues, de una estructura multidisciplinar en la que han estado involucrados numerosos miembros de la comunidad académica de la Universidad de Sevilla y que ha requerido más de una década de preparación para abordar este complejo trasplante, incluyendo formación avanzada en centros nacionales e internacionales de referencia. Este hito sitúa al Hospital Universitario en la élite de los centros universitarios con mayor capacidad de atender procesos muy complejos, lo que supone un gran bagaje para ampliar el conocimiento y la investigación en la Universidad de Sevilla.



