La visita apostólica requiere la puesta en marcha de un amplio dispositivo de seguridad, donde el desplazamiento de los recursos humanos y materiales a las diferentes sedes –Madrid, Cataluña y Canarias- es fundamental para garantizar la seguridad y el normal desarrollo de los actos
El dispositivo global estará formado por más de 15.000 agentes de diferentes unidades –entre ellos 2.600 policías en prácticas procedentes de la Escuela Nacional de Policía- unos 600 vehículos, un avión, siete helicópteros, 16 drones, 160 arcos detectores, 162 escáneres de seguridad y 302 detectores manuales, entre otros
Para la coordinación del dispositivo, en cada sede se establecerá un CEMAN, una Mesa de Inteligencia y una Célula de Coordinación de Seguridad Aérea, además de una Célula de Ciberseguridad que ya está en funcionamiento
No estará permitido volar drones en las zonas restringidas sin autorización previa, aun cuando el vuelo tenga fines particulares, recreativos, informativos o de captación de imágenes
En la tarde de ayer, dos barcos partieron desde Huelva con destino a Las Palmas y Tenerife con unos 215 agentes, más de 170 vehículos y 16 canes
03/06/26
La próxima visita del Papa León XIV a España, entre los días 06 y 12 del presente mes, va a conllevar el mayor reto logístico de seguridad en los más de 200 años de historia de la Policía Nacional. La visita apostólica requiere la puesta en marcha de un amplio dispositivo de seguridad donde el desplazamiento de los recursos humanos y materiales a las diferentes sedes –Madrid, Cataluña y Canarias- es fundamental para garantizar la seguridad y el normal desarrollo de los actos.
Más de 15.000 agentes de diferentes unidades se desplegarán en Madrid (9.700), Barcelona (600), Las Palmas (1.200) y Tenerife (1.000), junto a 2.600 policías en prácticas procedentes de la Escuela Nacional de Policía en Ávila. Durante toda la estancia del Papa León XIV en España, su cápsula de protección individual estará compuesta por agentes de la Unidad Central de Protección junto a integrantes del Grupo Especial de Operaciones, GEO.
Asimismo, el contingente de recursos materiales asciende a casi 600 vehículos, entre ellos 250 tipo furgón de la Unidad de Intervención Policial –UIP-, 17 camiones de la Unidad de Caballería, 24 furgones de la especialidad de Guías Caninos, 38 vehículos para uso del GEO o los 91 vehículos destinados a las cápsulas de protección. Además, desde la Unidad Aérea de la Policía dispondrán de un avión, siete helicópteros y 16 drones; y Subsuelo y Protección Ambiental contará con ocho furgones de la especialidad.
En el desarrollo de sus funciones, los agentes contarán con 40 cámaras de grabación de alerta temprana de amenazas, 160 arcos de detección de metales, 162 escáneres de seguridad, 302 detectores de metales, 43 inhibidores de frecuencia y 44 equipos de evacuación individual.
Traslado de unidades hasta Canarias
El traslado de las unidades policiales a Canarias es un reto logístico. En el día de ayer, dos barcos partieron desde Huelva con destino Las Palmas y Tenerife con unos 215 agentes, más de 170 vehículos y 16 canes, a los que se unirán otros 1.300 agentes que partirán en siete vuelos en los días previos de la llegada de Su Santidad al territorio insular. Asimismo, será necesario el traslado interinsular entre los días 11 y 12 del junio a través de un barco que realizará el trayecto Agaete-Tenerife con más de 320 agentes, 160 vehículos y cuatro canes.
Además, el Ejército del Aire y del Espacio colaborará en el traslado de vehículos pesados como los camiones del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas –GOIT- y los vehículos especiales de la Unidad de Intervención Policial -BMR y 4×4-.
Coordinación durante toda la visita apostólica
Para la coordinación del dispositivo, cada sede contará con un CEMAN, una Mesa de Inteligencia y una Célula de Coordinación de Seguridad Aérea, que permanecerán operativas desde el día previo de la llegada de Su Santidad a la ciudad hasta la finalización de su estancia. En el CEMAN, desde donde se coordinará y resolverá cualquier incidencia durante la visita apostólica, estarán ubicados representantes de las unidades intervinientes en el dispositivo y se recibirá y visionará, en tiempo real, las imágenes transmitidas por la Unidad Aérea de la Policía.
La Mesa de Inteligencia, gestionada desde la Comisaría General de Información, realizará un seguimiento permanente de las redes sociales y de las posibles amenazas emergentes para, tras analizar los datos, poner la información obtenida a disposición de las unidades implicadas para favorecer la coordinación operativa.
Además, ya se encuentra en funcionamiento una Célula de Ciberseguridad que, liderada por la División de Operaciones y Transformación Digital de la Policía Nacional, se encarga de la coordinación del ciberpatrullaje en redes mediante la vigilancia y análisis de la información digital. Esta labor amplía la capacidad de detección, prevención y respuesta frente a riesgos del entorno digital.
Prohibición de utilizar drones no autorizados durante los actos
La Policía Nacional recuerda que estará restringido el uso de drones y aeronaves no tripuladas en las zonas afectadas por los actos oficiales, desplazamientos, concentraciones de público y espacios de especial protección previstos en Madrid, Barcelona y Canarias. Estas medidas pretenden garantizar la seguridad de las personas asistentes, de la comitiva, de las autoridades, de los servicios de emergencia y de los medios aéreos autorizados que puedan participar en el dispositivo, ya que el uso no autorizado de drones en estos entornos puede suponer un riesgo para la seguridad pública, interferir en el desarrollo de los actos y comprometer la actuación de los servicios policiales, sanitarios o de emergencia.
El vuelo de drones no estará permitido en las zonas restringidas sin autorización previa, aun cuando el vuelo se pretenda realizar con fines particulares, recreativos, informativos o de captación de imágenes. Cualquier operación no autorizada es detectada por el sistema de alerta temprana SIGLO-CD (Sistema Global Contra Drones), y podrá dar lugar a la intervención inmediata de los agentes, la identificación del piloto u operador, la inmovilización o intervención del equipo y, en su caso, la tramitación de las responsabilidades administrativas o penales que pudieran corresponder conforme a la normativa vigente.



