La tarde de este lunes, 25 de mayo, el Arzobispado de Sevilla acogió un encuentro con los aspirantes al diaconado permanente y sus esposas, presidido por monseñor José Ángel Saiz Meneses. A la cita acudieron también los miembros del equipo formador integrado por los sacerdotes José Antonio García (dimensión académica); José Manuel Martínez (director espiritual); Salvador Diánez (dimensión comunitaria y humana para aspirantes y dimensión humana para candidatos) y Carlos Carrasco (dimensión comunitaria y humana para candidatos).
En palabras del arzobispo de Sevilla, el diácono “representa a Cristo servidor, y se encarga de la acción caritativa y social, visitar a los enfermos y atender a los más necesitados”. También “asisten al obispo y a los sacerdotes en el altar. Administran el sacramento del Bautismo, bendicen matrimonios, presiden exequias y dan la comunión; proclaman el Evangelio y predican”.
Los aspirantes al diaconado permanente que se encuentran en la etapa del propedéutico son: Borja Monclova, de la Parroquia Santas Justa y Rufina (Sevilla), y Joaquín Sánchez, de la Parroquia de Santiago y Purísima Concepción. (Castilleja de la Cuesta).
En la etapa del aspirantazgo: Manuel González, de la Parroquia San Vicente (Sevilla); Blas Pérez, de la Parroquia Espíritu Santo (Mairena del Aljarafe); Javier Romero, de la Parroquia Ntra. Sra. de los Ángeles y Santa Ángela de la Cruz (Sevilla) y Rufo Salido, de la Parroquia San Francisco Javier (Sevilla).
En la etapa de candidatos con destinos pastorales se encuentran: Nicolás Quero, procedente de la Parroquia Ntra. Sra. de la Estrella (Coria del Río), destinado a la Parroquia Santa María de Gracia (Gelves); Enrique Román, de la Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción (Lora del Río), destinado a Santa Cruz (Lora del Río) y San Isidro Labrador (El Priorato); y Raúl Rodríguez, de la Parroquia San Román y Sta. Catalina (Sevilla), a quien no se le encomienda destino pastoral para dedicar tiempo a los estudios.
Sobre el diaconado permanente
El diaconado permanente es el primer grado del sacramento del Orden que puede ser conferido de manera permanente o transitoria. En comunión con el obispo diocesano y la comunidad presbiteral, las funciones son las establecidas en el Código de Derecho Canónico son la diaconía de la caridad, de la liturgia y de la Palabra.
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