Un total de 17 jóvenes con discapacidad intelectual culminan un curso marcado por el aprendizaje cooperativo
La comunidad universitaria de la Universidad de Sevilla se ha vestido de gala para celebrar el acto de clausura y graduación de la VI edición de UnidiversUS, un programa, consolidado como un referente de inclusión en la educación superior, que promueve la formación académica, el desarrollo personal y la inserción sociolaboral de jóvenes con discapacidad intelectual.
El salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Educación ha sido el escenario donde un emocionado público compuesto por el alumnado, sus familias, el profesorado, las entidades colaboradoras y las autoridades institucionales se han reunido para reconocer el esfuerzo y la trayectoria de las 17 personas que este año han finalizado con éxito sus estudios universitarios.
Financiada por la Fundación ONCE y el Fondo Social Europeo dentro de la convocatoria nacional Unidiversidad, esta iniciativa busca garantizar que el acceso a las aulas se traduzca en una participación y real en la vida cultural, social y académica. Durante este sexto curso, el programa ha dado un salto cualitativo al incorporar proyectos como ‘Embajadoras Inclusivas’, donde 40 voluntarias (estudiantes de grado, máster y egresadas) aseguran el acompañamiento y la socialización en los descansos y fuera de las aulas.
Asimismo, el estudiantado ha participado en actividades en la emisora universitaria Radius, visitas culturales a CaixaForum, las Atarazanas o el Pabellón de los Sevillanos Ilustres, y ha vivido el II Encuentro Interuniversitario con la Universidad de Córdoba, un espacio de convivencia e intercambio de tres días en tierras cordobesas.
Durante el acto, los estudiantes han destacado cómo la US se ha convertido en su «segunda casa» y las prácticas se han revelado como “la mejor manera de mostrar nuestro potencial” en el objetivo de “ser independientes, conseguir un trabajo y seguir experimentando la magia de la inclusión”. También los tutores han agradecido la experiencia “salvadora” que estos estudiantes les han permitido experimentar durante un programa que ha tenido como principal objetivo hacerlos “más autónomos, seguros y preparados”.
Por su parte, la rectora de la US, Carmen Vargas, ha destacado que “hoy celebramos la capacidad de muchas personas para demostrar el talento que la sociedad no termina de reconocer”. Este “no es un programa más, es la expresión más clara de entender la universidad, es un pilar como universidad pública, y representa lo que debería ser siempre la educación, una herramienta ampliar horizontes y ofrecer oportunidades reales”, ha afirmado.
Una evolución metodológica desde la pandemia
La trayectoria de UnidiversUS no ha dejado de transformarse desde sus inicios. Anabel Moriña, directora del programa, recuerda el complejo punto de partida y cómo el proyecto ha sabido adaptarse a las necesidades del estudiantado: «Empezamos con la pandemia. Desde entonces hemos ido evolucionando y detectando qué asignaturas eran necesarias, incorporando materias como educación afectivo-sexual o inglés comercial, ya que el estudiantado realiza prácticas en empresas donde a veces precisan ese idioma».
Moriña destaca que el verdadero motor del programa radica en el cambio de las estructuras pedagógicas dentro de la propia universidad. «Apostamos por el aprendizaje cooperativo: dialogar y construir en conjunto. Además, las prácticas ya no se limitan a la propia Universidad de Sevilla, sino que se han abierto a empresas ordinarias, donde muchas veces se quedan trabajando con un contrato laboral”. Las empresas que han participado en esta edición han sido Aires Creativos, Asociación Seta, DIA, hotel Ilunion, CLECE, El Corte Inglés, Díaz Cadenas, ALDI, Acuario de Sevilla, Biblioteca de Derecho de la Universidad de Sevilla, Biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Educación, Conserjería de la Facultad de Ciencias de la Educación y Facultad de Bellas Artes.
De cara al próximo curso, la dirección del programa avanza que el estudiantado asumirá un rol aún más activo y transformador a través de la metodología de Aprendizaje-Servicio (APS). El nuevo alumnado tendrá que diseñar y defender ante la comunidad un proyecto que responda a necesidades sociales reales, para potenciar al máximo su autonomía y protagonismo.
El impacto en las familias: derribando los muros de la frustración
Detrás de cada uno de los 17 estudiantes que se gradúan este año existen historias de superación que evidencian el impacto humano de las políticas de inclusión de la US. Yolanda Oviedo, madre de Yael García Oviedo, relata cómo el paso por la US ha transformado la salud emocional y la autoestima de su hijo con autismo, tras haber sufrido un sistema educativo previo que no siempre supo dar respuesta a sus necesidades.
«Yael venía de intentar una FP de grado medio y, al no poder completarla, llegó con un grado de frustración bestial y una baja autoestima, porque el grado medio fue un muro. Terminó el año muy mal, dando pasos atrás. Al entrar en la Universidad esa frustración se quitó y la autoestima le ha subido muchísimo«.
Para Yolanda Oviedo, el éxito de la experiencia reside en el tejido social y la seguridad que el programa aporta para el futuro laboral de las personas jóvenes con discapacidad intelectual. «Lo recomendaría sin duda a todo el mundo. La autonomía la ha conseguido -Yael- en muchos aspectos y, sobre todo, en las relaciones sociales, haber hecho las prácticas en la recepción en el Hotel Alcora, estaba contentísimo”, y lo mismo opinan quienes lo han contratado en el hotel, que en un vídeo proyectado en la graduación han mostrado el manejo del estudiante en el entorno laboral.
El programa en este curso ha contado con la colaboración de entidades como Autismo Sevilla, HACAN, ASAS, Inserta ONCE, Down Sevilla, COCEMFE, Prolaya, ASPANRI y Paz y Bien que han enviado los perfiles de los estudiantes y han colaborado con ella en ampliar las oportunidades de estas personas y que puedan desarrollar en el futuro su proyecto de vida.



