El Consejo de Gobierno ha aprobado una declaración institucional con motivo de la celebración del 15 de mayo, Día Internacional de las Familias, instaurado por la Organización de las Naciones Unidas en 1993 para visibilizar su papel y analizar su evolución ante los cambios demográficos, sociales y económicos.
El texto institucional subraya la transformación que han experimentado las familias en las últimas décadas, marcada por una creciente diversidad de modelos de convivencia, en los que se distinguen familias nucleares y otras realidades como las monoparentales, numerosas, sin hijos, homoparentales o reconstituidas. En todas ellas, se destaca su función esencial como primer espacio de socialización, apoyo emocional y transmisión de valores, normas y tradiciones entre generaciones.
La declaración pone en valor a las familias como el principal entorno de pertenencia y cuidado, donde se generan vínculos afectivos, se comparten logros y se afrontan las dificultades de la vida cotidiana. Asimismo, se reconoce su papel en la educación, la transmisión cultural y la construcción de identidad personal y colectiva. Así, expresa su reconocimiento institucional al papel de las familias en la cohesión social y la construcción de la sociedad andaluza, además de reafirmar la necesidad de seguir trabajando de forma conjunta para garantizar su bienestar y el de todos sus miembros.
Texto íntegro de la declaración institucional por el Día Internacional de las Familias
Cada 15 de mayo se conmemora el Día Internacional de las Familias. La Organización de las Naciones Unidas lo instauró como tal en 1993 para dar visibilidad a las familias y seguir su evolución ante los cambios demográficos, sociales y económicos que enfrentaban. Como consecuencia de esos procesos, las familias han experimentado una profunda transformación que se caracteriza por una mayor pluralidad en las formas de relación y convivencia.
Las familias andaluzas no son ajenas a esta evolución. Así, la tradicional familia nuclear convive en la actualidad con otros modelos (monoparentales, numerosas, sin hijos, homoparentales, reconstituidas…) diferentes en la forma, pero idénticos en su esencia. Todas las familias representan el núcleo social más importante para el ser humano que nos proporciona el sentimiento de pertenencia al grupo, sus enseñanzas, su apoyo emocional, los cuidados informales y la cobertura de necesidades. La familia es, también, nuestra primera y principal red social, la que siempre celebra nuestros logros y acompaña en los momentos difíciles.
Las familias son el puente que une a personas y sociedad. En la familia no se valora a sus miembros por lo que son capaces de alcanzar como individuos sino por el lugar que ocupan en ella y los hace insustituibles, ya sea una madre, un padre, una hija o un abuelo. Todos son imprescindibles.
En la familia está el origen de lo que somos. Es el primer y el último lugar al que pertenecemos. Representa la huella del pasado y la esperanza de lo venidero. En ella se dan nuestros primeros pasos y se producen los primeros tropiezos. Es testigo de los momentos felices y de las penas que se consuelan. La familia nos inculca costumbres y tradiciones, nos educa y guía. Entre los miembros se transfieren creencias, normas y valores de generación a generación.
Los cambios demográficos, sociales y económicos sitúan a las familias ante retos como la mayor esperanza de vida, la emancipación tardía de los jóvenes, la incorporación de la mujer al empleo, la maternidad postergada, la conciliación de la vida personal, laboral y familiar y la corresponsabilidad en las tareas de cuidados familiares y del hogar.
La Constitución Española, el Estatuto de Autonomía para Andalucía, la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea reconoce a las familias protección social, jurídica y económica que nos convocan a todos los poderes públicos sin distinción.
Un año más, con motivo del Día Internacional de las Familias, el Gobierno andaluz expresa su reconocimiento institucional al importante papel de las familias en la cohesión social y construcción identitaria de Andalucía, y reitera la necesidad inexcusable de que cuente siempre con la implicación de todos en pro de su bienestar y el de sus miembros.



