La Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla acogió el pasado viernes 16 de abril la celebración de las V Jornadas de Derechos Humanos y Doctrina Social de la Iglesia, centradas en el lema Dilexi te: el amor hacia los pobres.
Organizado por el Departamento de Filosofía del Derecho junto con la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, a través de su Cátedra de Derecho Canónico y Eclesiástico, el encuentro reunió a especialistas de diversas disciplinas en una reflexión interdisciplinar sobre la pobreza desde la perspectiva cristiana.
La jornada se inauguró con la intervención de diversas autoridades académicas y eclesiales. Entre ellas, los decanos de la Facultad de Derecho, Fernando Llano, y de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, Manuel Palma; el director del Departamento de Filosofía del Derecho, Alfonso de Julios, y el director del Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla (Sarus), Pablo Guija; y los codirectores del encuentro. Este acto inicial situó las jornadas en el horizonte del diálogo entre derecho, teología y compromiso social y ético, subrayando la centralidad de la dignidad humana en la tradición de la Doctrina Social de la Iglesia.
El primer bloque estuvo dedicado a la relación entre tradición eclesial y novedad teológica en el documento Dilexi te. Durante las dos primeras disertaciones se puso de relieve la enseñanza social de la Iglesia, en continuidad con la tradición. Se destacó la dimensión histórica de la doctrina social como un corpus vivo que, desde León XIII hasta el presente, responde a nuevas formas de pobreza y exclusión, plasmadas concretamente en la encíclica Rerum novarum.
El segundo bloque abordó la cuestión desde una perspectiva teológica fundamental. Álvaro Román y David Sánchez profundizaron en la dimensión cristológica del amor a los pobres, como una opción preferencial por ellos que no es un elemento extrínseco, sino constitutivo del misterio de Cristo. La reflexión puso de relieve la identificación evangélica entre Cristo y los necesitados, articulando así teología y praxis social.
La tercera parte del encuentro se centró en el desarrollo del magisterio social de la Iglesia. Manuel Dana y Álvaro A. Sánchez ofrecieron una lectura sistemática de los documentos magisteriales sobre la pobreza, destacando principios como el destino universal de los bienes, la solidaridad y la subsidiariedad. Se insistió en que la Doctrina Social no constituye una teoría económica cerrada, sino un conjunto de orientaciones éticas para la organización de la vida social y política.
Finalmente, en el último bloque se profundizó en la raíz bíblica del compromiso con los pobres. Isaac Moreno y Carlos López mostraron cómo la Sagrada Escritura articula una constante preocupación por los marginados, desde la legislación social del Antiguo Testamento hasta la predicación de Jesús. Esta dimensión bíblica permitió comprender la opción por los pobres como elemento estructural de la revelación.
La jornada concluyó con la intervención de Iván Parrilla, quien subrayó la importancia de estos espacios académicos para promover una cultura del encuentro entre fe, razón y compromiso social. La clausura puso de relieve la necesidad de seguir profundizando en la Doctrina Social de la Iglesia como instrumento para afrontar los desafíos contemporáneos de desigualdad y exclusión. El itinerario de las Jornadas permitió ofrecer una visión integral de la pobreza, entendida como lugar teológico desde el que se interpela la conciencia cristiana y la acción pública.



