La Universidad de Sevilla (US) ha participado en un estudio que ha documentado la tecnología, el ambiente y los restos de los primeros humanos modernos en la Depresión del Afar, Etiopía. Laura Sánchez-Romero, investigadora del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Sevilla, ha sido la representante de la US en esta investigación, donde se han recuperado miles de artefactos de piedra y tres esqueletos fósiles parciales de Homo sapiens del Miembro Halibee de la Formación Dawaitoli (Depresión del Afar, Etiopía), datados en unos 100.000 años de antigüedad.
Los resultados de los distintos análisis, cuyas conclusiones acaban de ser publicadas en la revista PNAS, muestran que la Depresión del Afar (Etiopía) fue un entorno boscoso, que proporcionaba acceso a sombra, agua y otros recursos esenciales para la vida. Así lo han establecido los investigadores tras estudiar distintos sedimentos, identificar 3365 especímenes de vertebrados y constatar la presencia de eventos de combustión, que sugieren que los sedimentos erosionados del área de estudio al aire libre fueron depositados por inundaciones estacionales.
Las herramientas del Paleolítico Medio, identificadas mediante prospecciones y excavaciones, fueron elaboradas en una amplia gama de rocas volcánicas. El estudio indica que probablemente fueron fabricadas y desechadas en la antigua llanura aluvial durante períodos efímeros de ocupación humana.
El análisis de los tres esqueletos parciales de Homo sapiens indica que, en el momento de su muerte, un individuo fue enterrado rápidamente, aunque actualmente se desconoce si fue intencionado o por procesos naturales, otro presentaba daños extensos causados por carnívoros y el tercero sufrió quemaduras a altas temperaturas. Según los autores, los resultados ayudan a comprender las tecnologías y el entorno de los primeros humanos modernos en el Paleolítico Medio.
El estudio ha sido liderado por el arqueólogo etíope Yonas Beyene y ha contado con la participación de 25 instituciones de 9 países diferentes. La investigación sobre el Paleolítico Medio, época en la que surgieron los humanos modernos en África, se ha visto limitada por la vasta geografía del continente y la carencia de datos en los registros fósiles y arqueológicos.



