El investigador japonés, distinguido con el Premio Nobel de Física en 2015, ha dedicado su carrera al estudio de la física de partículas y la astronomía de ondas gravitacionales
El profesor Takaaki Kajita, premio Nobel de Física en 2015, ha sido investido como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Sevilla en reconocimiento a su destacada trayectoria científica en física de partículas y astronomía de ondas gravitacionales. Durante su discurso, ha repasado los momentos clave de su carrera, destacando la importancia de la investigación básica, la perseverancia y la colaboración internacional en el avance del conocimiento científico.
Actualmente, el profesor Kajita es investigador principal del proyecto KAGRA, un detector subterráneo en Japón que forma parte de una red internacional. Esta colaboración permite observar fenómenos cósmicos de alta energía, como fusiones de agujeros negros y estrellas de neutrones, proporcionando una visión completamente nueva del universo.
Durante su intervención, el profesor Kajita ha enfatizado que la perseverancia, la apertura a nuevos descubrimientos y la colaboración internacional son esenciales para la ciencia. “La persistencia importa más que la brillantez”, ha defendido. Además, ha recalcado que “tras cada descubrimiento, reposa el trabajo de muchas personas”, por lo que ha enfatizado la importancia de colaboración internacional en el ámbito de la ciencia, “una colaboración construida sobre el respeto y la confianza mutua”.
En este sentido, ha destacado que el verdadero valor de la ciencia básica es ampliar el conocimiento humano, lo que a largo plazo enriquece a la sociedad en una forma que no siempre se puede prever. “La ciencia es una actividad profundamente humana”, ha destacado. Por ello, ha concluido su discurso animando a hacerse siempre preguntas fundamentales y ha expresado su agradecimiento a sus colegas y a la Universidad de Sevilla por reconocer el esfuerzo de toda la comunidad científica.
La rectora de la Universidad de Sevilla, Carmen Vargas, ha alabado la figura del profesor Kajita y ha destacado que “su nombre ya está escrito entre las grandes figuras del conocimiento contemporáneo”. Además, ha recordado que se une a la lista de premios Nobel que han sido investidos por la US como doctores honoris causa. En dicho elenco figuran ya Andrew V. Schally (Nobel de Fisiología o Medicina en 1977), Rigoberta Menchú (Nobel de la Paz en 1992), Nelson Mandela (Nobel de la Paz en 1993) y José Saramago (Nobel de Literatura en 1998).
Vargas ha subrayado que “esta distinción reconoce carreras marcadas no solo por destacados logros científicos, sino también por un compromiso constante con el conocimiento, la mentorización y la colaboración internacional”. Por ello, ha definido la investidura de un nuevo doctor honoris causa como “un momento en el que la Universidad reafirma los valores que guían su misión académica: la búsqueda del conocimiento, la libertad de investigación y el intercambio internacional de ideas”.
La rectora ha recordado que la Universidad de Sevilla ha otorgado este honor a 77 personas a lo largo de su historia. De ellos, 72 son hombres y solo 5 mujeres. En este sentido, ha manifestado que “hay un considerable espacio de mejora para el reconocimiento de mujeres como doctoras honoris causa en nuestra Universidad”. “El mundo es rico en mujeres cuyos méritos son más que merecedores de esta distinción”, ha apostillado.
El profesor Juan Antonio Caballero, catedrático del Departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Sevilla, ha sido el padrino del nuevo doctor. En su laudatio, ha subrayado la relación del profesor Kajita con la Universidad de Sevilla, iniciada a comienzos de 2019 a través de un proyecto concedido en el marco del programa Marie Sklodowska-Curie. Esta cooperación culminó con la incorporación de la Universidad de Sevilla como miembro oficial de la colaboración T2K, experimento que estudia la evolución de los neutrinos durante su trayecto desde la costa este de Japón, donde se producen, hasta el detector Super-Kamiokande, situado a 295 km. Esto ha permitido a investigadores de la Universidad de Sevilla trabajar directamente en Japón, participando activamente en el análisis de datos y publicaciones científicas.
Trayectoria investigadora de Takaaki Kajita
El profesor Kajita ha sido reconocido con numerosos premios y distinciones, entre ellos: el Premio Nobel de Física 2015, la Orden de la Cultura de Japón, nombramientos como Persona de Mérito Cultural en Japón, Científico del Año 2016 por Harvard, el Premio Berkeley-Japón 2017, el Premio Internacional Galileo Galilei, y múltiples doctorados y cátedras honorarias en universidades de Europa, Asia y América.
Nacido en Higashimatsuyama, Japón, en 1959, el profesor Kajita se graduó en Física en la Universidad de Saitama y realizó su doctorado en la Universidad de Tokio bajo la supervisión de Masatoshi Koshiba, premio Nobel de Física en 2002. Desde sus primeros años, el profesor Kajita se sintió atraído por cuestiones fundamentales sobre el universo, lo que le condujo a la física de partículas, disciplina que busca comprender y describir el comportamiento del mundo subatómico. “A veces, el estudio de las partículas más pequeñas revela los secretos del gran universo”, ha señalado. Una parte central de su trabajo ha sido el estudio de los neutrinos, partículas extremadamente ligeras y difíciles de detectar.
Su carrera comenzó con el experimento Kamiokande, un detector subterráneo en Japón que alcanzó gran relevancia al detectar neutrinos procedentes de la Supernova 1987A, demostrando que estas partículas podían proporcionar información única sobre fenómenos astrofísicos. Posteriormente, el problema de los neutrinos atmosféricos llevó al profesor Kajita a liderar el proyecto Super-Kamiokande. El análisis realizado, cuyos primeros resultados se hicieron públicos en 1998, confirmó de manera concluyente la existencia de oscilaciones de neutrinos, demostrando que los neutrinos tienen masa. Por este descubrimiento, el profesor Kajita, junto con Arthur McDonald, fue galardonado con el Premio Nobel de Física en 2015.
Tras sus investigaciones sobre neutrinos, el profesor Kajita decidió explorar un nuevo campo, la astronomía de ondas gravitacionales. Actualmente es investigador principal del proyecto KAGRA, un detector subterráneo en Japón que utiliza espejos criogénicos y forma parte de una red internacional junto con los observatorios LIGO y Virgo. Esta colaboración permite observar fenómenos cósmicos de alta energía, como fusiones de agujeros negros y estrellas de neutrones, proporcionando una visión completamente nueva del universo.



