La inversión en actividades de I+D en el ámbito de la biotecnología alcanzó durante 2024 en Andalucía los 289,61 millones de euros, lo que supone un incremento del 11,76% con respecto al ejercicio anterior y un alza del 56,27% en relación con el año 2018. Esa evolución positiva ha permitido a Andalucía mantenerse como el tercer territorio que más fondos invierte en este campo, con un peso del 9,21% sobre el conjunto nacional, por detrás de Cataluña y Comunidad de Madrid. Estos datos se recogen en el ‘Informe sobre Actividades Biotecnológicas de I+D en Andalucía en 2024’, elaborado por la Agencia para la Calidad Científica y Universitaria de Andalucía (ACCUA), adscrita a la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, a partir de datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
De acuerdo con dicho informe, la subida registrada en el ejercicio 2024 es más del doble de lo que creció esta inversión en 2023, cuando el porcentaje fue del 4,82%, lo que pone de manifiesto la pujanza y la capacidad de crecimiento de este sector en la comunidad, donde es un área estratégica de la economía andaluza por su alto valor añadido.
La cuantía de 289,60 millones representa, además, el 12,54% de los fondos globales consignados durante 2024 por la región a la I+D.
Atendiendo al análisis por sectores, las universidades, centros de investigación y hospitales andaluces continúan siendo los agentes tractores de este tipo de I+D y acumulan un esfuerzo inversor de 167,27 millones. En este montante está incluidas también las instituciones privadas sin fines de lucro, que suponen una aportación testimonial y mínima a esa cuantía que no está desagregada en la estadística del INE. Estos agentes se mantienen en la misma línea que lo apuntado en 2023 en cuanto a crecimiento se refiere.
Por su parte, el segmento empresarial destinó en 2024 a I+D en el campo biotecnológico un importe de 122,34 millones de euros, lo que equivale a un aumento muy significativo del 32,25% respecto al año anterior. Este comportamiento pone de manifiesto la pujanza del tejido empresarial, que viene experimentando desde ese año un fuerte repunte en la creación de entidades, tras un periodo de estancamiento, teniendo en cuenta que en 2023 descendió la inyección de recursos en un 3,48%, dejando su aportación en 92,51 millones.
Casi 4.800 personas dedicadas a I+D biotecnológica
El informe también se centra en los recursos humanos empleados en estas iniciativas, tanto en el ámbito público como en el privado, dando como resultado en 2024 un importante crecimiento del 8,29% del personal dedicado a estas actividades hasta escalar a los 4.777 profesionales (personal en equivalencia a jornada completa). Esa plantilla supone el 12,01% respecto al conjunto nacional, situando a Andalucía en el tercer lugar en relación con el conjunto de las comunidades autónomas. Si se compara con 2018, el ascenso es del 60,71%.
Ese aumento viene sustentado en gran medida por la positiva evolución registrada por el perfil investigador, cuya presencia en iniciativas de I+D de biotecnología se ha incrementado un 5,98%, sumando 3.001 efectivos. Por su parte, el perfil técnico y auxiliar también se ha apuntado un ascenso del 12,44%, lo que amplía la plantilla con estas características a 1.776 personas (personal en equivalencia a jornada completa).
Del conjunto de esos profesionales, el 62,83% se corresponde con investigadores y el 37,17% restante, con la categoría de técnico y auxiliar. Por sectores, el informe revela un crecimiento en 2024 del 4% de este colectivo en el seno de la enseñanza superior, centros de investigación y hospitales andaluces y también en las instituciones privadas sin fines de lucro, sectores que concentraron a 3.272 efectivos. Las empresas concentraron a 1.505 personas, acumulando un ascenso del 18,96%.
En lo que respecta al género, en el sector de la I+D biotecnológica, la paridad es plena, tanto en los perfiles de investigadores como en el apartado de técnicos y auxiliares, superando, incluso, la proporción de mujeres con respecto a hombres. En el primer caso, el nivel de representatividad para el personal femenino es del 51%, mientras que para el masculino es del 49%. En la categoría de técnicos y auxiliares, los hombres suponen el 42,32% y las mujeres, el 57,68%.
Sector estratégico para Andalucía
El sector de la biotecnología tiene un carácter estratégico en la comunidad, que ejerce una influencia directa en áreas productivas clave de la región, como la agroindustria y la medicina. La Consejería de Universidad ha consignado en las cuentas de 2026 una partida de 2,5 millones de euros para promover la I+D+I y la transferencia de conocimiento en materia de biomedicina y biotecnología aplicada a la salud. Esa suma se destinará a financiar la actividad y el funcionamiento de varios centros, fundaciones e institutos públicos dedicados a esta materia en Andalucía. Con esta medida se pretende dotarlos de recursos para su estabilidad y consolidación y favorecer así sus líneas de investigación en áreas tan relevantes para el avance médico y la salud como la oncología, la medicina regenerativa, la biomedicina, la nanotecnología o los medicamentos innovadores.
En ese conjunto destacan el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), el Centro Andaluz de Investigación en Zoonosis y de Vigilancia en Enfermedades Emergentes (CAIZEM), también en Córdoba; el Centro de Genómica e Investigación Oncológica de Granada (GENYO) y en Málaga la Plataforma en Nanomedicina BIONAND del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA). En Sevilla, la Consejería de Universidad apoya al Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER), al Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS) y al Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD).
Al margen de esta financiación, Andalucía ha desarrollado el Plan Complementario de Investigación en Biotecnología aplicada a la salud, que ha contado con una inyección de 1,44 millones, impulsado con el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y con el apoyo de los fondos europeos de recuperación.



