El consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, ha anunciado que el Consejo de Gobierno aprobará el decreto de creación de la Academia Andaluza de Agricultura, que tendrá su sede en el Parque Científico-Tecnológico de Almería (PITA), así como sus estatutos. Para el consejero, la creación de esta Academia responde a la convicción clara del Gobierno andaluz de que la agricultura es una rama del conocimiento con entidad científica propia y con un valor estratégico incuestionable para Andalucía.
Así, en rueda de prensa, Gómez Villamandos ha añadido que la agricultura no es únicamente un sector productivo ni una actividad económica, sino que “también es conocimiento, es ciencia aplicada, es innovación, es gestión del territorio, es seguridad alimentaria, es sostenibilidad ambiental y es cohesión social”. Además, ha asegurado que con la creación de esta nueva Academia se culmina un procedimiento riguroso, plenamente ajustado a derecho y respaldado por el Sistema Andaluz del Conocimiento, toda vez que ha querido agradecer la labor del catedrático de Agronomía de la Universidad de Almería, Diego Valera, y de la Delegación Territorial de la Consejería de Universidad, por el impulso y dedicación a este proyecto.
Según ha subrayado Gómez Villamandos, que ha estado acompañado en el acto por el secretario general de Investigación e Innovación, Antonio Posadas, Andalucía necesitaba una institución académica específica que ordene, sistematice y proyecte ese conocimiento, que actúe como órgano de referencia científica y técnica, que contribuya a la toma de decisiones públicas basada en evidencias y refuerce la transferencia del conocimiento al sector productivo.
Además, ha destacado que la Academia Andaluza de Agricultura se incorpora como agente del Sistema Andaluz del Conocimiento, “en coherencia con la nueva Ley de la Ciencia, que ya está en trámite parlamentario, y con el modelo europeo de excelencia académica”. De este modo, ha destacado que desde el Gobierno andaluz se quiere que esta nueva institución sea un espacio de reflexión estratégica independiente, así como un lugar de asesoramiento cualificado a las administraciones, un espacio de conexión entre investigación, innovación, empresas y sociedad y otro foco más de proyección nacional e internacional del conocimiento generado en Andalucía. Todo ello, ha apostillado, “sin duplicar estructuras, sin incremento de gasto, y desde la complementariedad con universidades, centros de investigación y organismos públicos como el IFAPA”.
Sector altamente intensivo en conocimiento
Sobre la importancia del sector agrario en Andalucía, Gómez Villamandos ha recordado que ocupa el 58% de la superficie de la comunidad, con más de cinco millones de hectáreas, y donde existen más de 267.000 explotaciones agrícolas y ganaderas. “Hablamos de un sector que genera casi 250.000 empleos directos y que tiene un peso decisivo en el PIB, en el empleo, en el equilibrio territorial y en el desarrollo rural”, ha manifestado. Pero, además, “es hoy un sector altamente intensivo en conocimiento: en agricultura de precisión, digitalización, biotecnología, gestión avanzada del agua, adaptación climática o bioeconomía”, ha remarcado.
Igualmente, el consejero ha destacado que Almería es uno de los principales polos de innovación agraria en Europa y es referencia en eficiencia hídrica y energética, lidera un modelo de agricultura tecnificada y sostenible, y es el territorio donde “la ciencia aplicada al campo ha demostrado una auténtica capacidad de transformación real”. Además, con la ubicación de esta nueva Academia se refuerza el papel de Almería como nodo central del conocimiento agrario andaluz.
“Estamos convencidos de que el trabajo que saldrá de la Academia Andaluza de Agricultura servirá para reforzar la transferencia de conocimiento, uno de los ejes centrales de la nueva Política Agraria Común (PAC), y para acompañar científicamente los procesos de modernización del sector”, ha resaltado el consejero de Universidad, quien ha agregado que, además, se anticipará a retos como la sequía, la desertificación o los cambios en los mercados globales, y dotará al sector de un respaldo académico e institucional estable.



