La Dirección General de Consumo, dependiente de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, que dirige Antonio Sanz, ha puesto en marcha las primeras actuaciones del Plan de Inspección de Consumo 2026, con el inicio de la campaña de control de disfraces, caretas, máscaras y artículos similares destinados a menores de 14 años, coincidiendo con la celebración del Carnaval. Este tipo de productos, cuando van destinados a esa población y son utilizados con fines de juego, tiene la consideración de juguetes, por lo que están sujetos a una normativa de seguridad específica.
La campaña se desarrolla en todas las provincias andaluzas y se intensifica en los periodos del año en los que se produce una mayor comercialización de este tipo de artículos, fundamentalmente Carnaval y Halloween. En el marco de estas actuaciones, los Servicios Provinciales de Consumo tienen previsto analizar el etiquetado de 176 productos, con el objetivo de comprobar que cumplen los requisitos de información exigidos por la normativa vigente. Además, está previsto realizar la toma de muestras de productos para su ensayo en laboratorio con carácter previo a la celebración de Halloween.
De acuerdo con la planificación establecida, aproximadamente la mitad de las inspecciones se realizarán en los días previos y durante el Carnaval, mientras que el resto se llevará a cabo en torno a la festividad de Halloween.
Durante las inspecciones, el personal técnico revisa, entre otros aspectos, la correcta información del etiquetado, la presencia del marcado CE, así como las condiciones de seguridad de los disfraces infantiles, especialmente en lo relativo al uso de cordones y cuerdas ajustables, o la inclusión de las advertencias obligatorias cuando el producto no está recomendado para menores de 36 meses.
La Dirección General de Consumo insiste en que, a la hora de adquirir disfraces, máscaras o caretas, la seguridad debe primar siempre sobre el precio. En el caso de máscaras y caretas, es especialmente importante comprobar que cuentan con orificios de ventilación suficientes, que eviten riesgos como la asfixia. Los disfraces infantiles no deben incorporar piezas pequeñas, bordes cortantes, elementos punzantes ni cordones en la zona del cuello.
Asimismo, si se utilizan productos de maquillaje, se recomienda revisar la fecha de caducidad y la composición, con el fin de prevenir posibles reacciones alérgicas. En cuanto a las lentillas decorativas, deben adquirirse siempre en establecimientos que cuenten con personal cualificado, y presentar un etiquetado completo en español.
Consumo recuerda que la ciudadanía desempeña un papel fundamental en la protección del derecho a la seguridad. Los disfraces y complementos pueden entrañar riesgos como asfixia, lesiones oculares, quemaduras o cortes, por lo que cualquier producto que genere dudas debe ser comunicado a la Administración.
Las personas consumidoras pueden denunciar productos que consideren inseguros, identificando el artículo y el establecimiento donde se haya localizado, aportando, en su caso, fotografías o el propio producto si hubiera causado algún daño. A partir de esta información, la Administración revisa la documentación, realiza los análisis necesarios y verifica el cumplimiento de la normativa.
Cuando se confirma la peligrosidad de un producto, se comunica a la Red de Alerta de Productos de Consumo, un sistema de intercambio rápido de información a nivel autonómico, estatal y europeo. Los artículos incluidos en esta red son retirados del mercado, se inmovilizan las existencias, se prohíbe o suspende su venta y se adoptan medidas para recuperar los productos que ya hayan sido comercializados.
En la campaña de inspección desarrollada en 2025 se levantaron 181 actas, detectándose incumplimientos en 53, lo que supone un 29,28% del total. Además, de las 27 muestras tomadas y ensayadas en laboratorio, 17 resultaron con incumplimientos, ya sea por incumplimientos de etiquetado o seguridad, lo que supone un porcentaje de incumplimientos del 62,96%.
Consumo Responde
Ante cualquier duda o consulta en materia de consumo, la ciudadanía puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento a las personas consumidoras y usuarias, impulsado por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía. Se trata de un servicio multicanal, al que se puede acceder a través del número de teléfono gratuito 900 21 50 80, y del correo consumoresponde@juntadeandalucia.es, ambos en horario de atención de 8 a 20 horas de lunes a viernes y de 8 a 15 horas los sábados (salvo festivos); así como a través de la página web https://www.consumoresponde.es,y de los perfiles de X (@consumoresponde), Facebook (www.facebook.com/consumoresponde) e Instagram (@consumoresponde).
También se puede recibir asesoramiento en los Servicios Provinciales de Consumo de las delegaciones territoriales de Sanidad, Presidencia y Emergencias presentes en todas las capitales de provincia, así como en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC) y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.



