La Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla ha celebrado la mesa redonda ‘ETSi Emprende: Ingenieros creando el futuro’, en la que han participado personas egresadas del centro que, en la mayoría de los casos, tras una primera inmersión en el mercado laboral, han decidido tomar la vía del emprendimiento alcanzando grandes éxitos empresariales.
Entre el grupo de antiguos alumnos han estado presentes Ángel Haro García, José Antonio Pérez Moral, Manuel Ibáñez Prieto, Juan García Ortega y Pedro Flores Domínguez- Rodiño, que ha ejercido de moderador.
El encuentro no solo ha servido para analizar el estado actual del ecosistema emprendedor, sino para también para trazar una hoja de ruta sobre cómo el talento técnico puede y debe liderar la generación de riqueza y empleo de calidad en la región.
El evento se desarrolla en el marco del Programa ETSI-Emprende, una iniciativa estratégica de la dirección del centro que busca revertir una tendencia preocupante: a pesar de que la ingeniería es la base de las soluciones tecnológicas del mañana, los egresados técnicos emprenden significativamente menos que sus homólogos en áreas de ciencias sociales o jurídicas.
La Ingeniería como motor de propósito y libertad
La sesión ha sido inaugurada y moderada por Pedro Flores Dominguez-Rodiño, ingeniero industrial por la ETSI y actual profesor asociado, quien ha aportado una visión pragmática basada en su trayectoria en Unerco Acústica, una multinacional nacida como spin-off de la propia Escuela. Flores ha iniciado el debate con un dato que invitó a la reflexión profunda: según el último informe GEM/GUESS, la intención de emprendimiento entre los estudiantes de ingeniería oscila entre un 13% y un 15%.
Para el moderador, el reto no es la falta de capacidad, sino el fenómeno de la “jaula de oro”. En un mercado donde los ingenieros son codiciados por grandes compañías, incluso antes de graduarse, el incentivo del sueldo inmediato y la seguridad laboral puede estar asfixiando la creación de nuevas empresas disruptivas.
Siguiendo con este argumento, Ángel Haro García, conocido por su faceta como presidente del Real Betis Balompié, pero cuya esencia profesional radica en el holding Wingenia SL, ha compartido una visión inspiradora sobre la motivación intrínseca del emprendedor. Haro, formado en la ETSI y en la Universidad de Swansea (Gales, Reino Unido), ha explicado que el emprendimiento es, ante todo, una herramienta para alcanzar la libertad y satisfacer la curiosidad. Para él, ser ingeniero no es solo un título, sino una metodología para optimizar procesos y gestionar riesgos, una habilidad que es totalmente compatible con la actividad empresarial. Ha destacado que, aunque provenga de un entorno humilde sin antecedentes empresariales, la confianza en las propias capacidades técnicas —esa sensación de “yo no soy menos listo que quienes ya están ahí fuera”— es el motor que permite saltar al vacío.
Del laboratorio al mercado: El éxito de la transferencia tecnológica
Uno de los puntos álgidos de la mesa ha sido la intervención de Juan García Ortega, profesor titular de la ETSI y cofundador de Solar MEMS Technologies. Su intervención ha sido una clase magistral sobre cómo la investigación académica de alto nivel puede transformarse en un liderazgo de mercado global. García Ortega ha relatado cómo una tecnología de sensores solares diseñada para la navegación de satélites en el seno de un grupo de investigación de la US ha terminado convirtiéndose en una spin-off que hoy es referencia mundial en el sector aeroespacial. Su mensaje ha sido claro: emprender no se trata necesariamente de buscar dinero rápido, sino de dar salida a la inquietud de “inventor” y asegurar que los hallazgos científicos tengan un impacto tangible en la sociedad y el tejido industrial local.
En sintonía con esta visión práctica, José Antonio Pérez Moral, CEO de CoverManager, aportó ha reflexionado sobre resiliencia. Con la experiencia de haber fundado varias empresas antes de dar el “golpe definitivo” con su solución tecnológica para el sector hospitality, Pérez Moral ha defendido que la Escuela enseña dos cosas vitales: a resolver problemas complejos y a ser constantes ante el fracaso. Ha recordado que “suspender una asignatura hueso” y levantarse para la siguiente convocatoria es la mejor formación para un emprendedor que debe enfrentarse a un mercado que, a menudo, dice “no”. Para el CEO de CoverManager, el secreto reside en el aprendizaje rápido: equivocarse pronto y barato para encontrar el estilo de vida y el modelo de negocio que realmente encaje con cada individuo.
El papel del capital y la visión del inversor
Por último, la mesa ha contado con la visión financiera y estratégica de Manuel Ibáñez Prieto, managing partner de Austral Venture. Seleccionado por Forbes como uno de los líderes de la industria financiera en 2025, Ibáñez ha destacado que, a pesar de los datos de las encuestas, el panorama real de las startups exitosas está dominado por ingenieros. Según los datos de su fondo, la gran mayoría de sus empresas participadas tienen al menos a un ingeniero en el equipo fundador. Ibáñez, que dio sus primeros pasos en el equipo de Formula Student, Andalucía Racing Team (ARUS), ha subrayado que “la percepción del riesgo cambia con la madurez; lo que al salir de la carrera parece una búsqueda de estabilidad, a los pocos años se convierte en una búsqueda de propósito”. Ha invitado a los estudiantes a no conformarse con ser un engranaje en una gran corporación donde su impacto es mínimo, y a utilizar su capacidad técnica para construir activos propios.
Conclusiones y futuro del Programa ETSi-Emprende
La jornada ha concluido con un llamamiento a la acción. La dirección de la Escuela, a través del Programa ETSi-Emprende, ha reafirmado su apuesta por ofrecer formación complementaria, como el curso de emprendimiento que se imparte actualmente, para dotar a los ingenieros de habilidades en marketing, finanzas y estrategia que a menudo quedan fuera del currículo técnico puro.
Los ponentes han coincidido en que, aunque no todo el mundo tiene por qué fundar una empresa, todos los ingenieros deberían graduarse con una “mentalidad emprendedora” o intraemprendedora, siendo agentes de cambio dentro de cualquier organización. La sesión se ha cerrado con un recordatorio sobre el II Concurso de Emprendimiento de la ETSI, cuya primera edición ya demostró la altísima calidad de los proyectos presentados, obteniendo reconocimientos a nivel universitario y en campamentos de innovación internacionales.
Con este foro, la ETSI no solo rinde cuentas de su pasado exitoso a través de sus egresados más brillantes, sino que siembra la semilla de una nueva generación dispuesta a asumir el reto de generar conocimiento y tejido industrial en su entorno, consolidando a Sevilla como un nodo tecnológico de referencia en el sur de Europa.



