La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía ha publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) la resolución por la que se hacen públicas las subvenciones concedidas, en régimen de concurrencia competitiva, para la financiación de 35 proyectos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) en Biomedicina y Ciencias de la Salud correspondientes a la convocatoria de 2025, con una inversión global de 3.350.000 euros.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha destacado que estas ayudas permitirán desarrollar los proyectos durante 2026 y 2027, y ha valorado que 14 de las iniciativas financiadas están “específicamente orientadas a la mejora en el ámbito de la Atención Primaria“.
Las subvenciones, gestionadas a través de la Secretaría General de Investigación, Innovación y Salud Digital, se estructuran en tres modalidades: proyectos de investigación en salud de temática general, proyectos de investigación en Atención Primaria y proyectos de investigación e innovación en colaboración público-privada. En conjunto, respaldan iniciativas lideradas por profesionales del sistema sanitario público de Andalucía y desarrolladas en los principales institutos y centros de investigación biomédica de la comunidad.
Los proyectos financiados abarcan áreas estratégicas para la salud de la población, como el cáncer, la obesidad, las patologías cardiovasculares y neurodegenerativas, la innovación diagnóstica y terapéutica, la mejora en los cuidados, así como el uso de la inteligencia artificial, las terapias avanzadas y la innovación organizativa y asistencial. Entre las entidades beneficiarias se encuentran las fundaciones de investigación biosanitaria de Andalucía Oriental, Córdoba, Málaga y Sevilla, además de institutos de investigación biomédica, hospitales y distritos sanitarios de toda la comunidad.
Antonio Sanz ha destacado que “estas subvenciones consolidan la apuesta del Gobierno andaluz por una investigación sanitaria de excelencia, alineada con las necesidades reales del sistema público de salud”.



